Azahar de Seúl es un vestido de flamenca inspirado en el hanbok, el traje tradicional de las mujeres coreanas. Este conjunto toma como referencia la chaqueta corta llamada jeogori y la falda amplia conocida como chima. Ambas prendas destacan por su volumen, su ligereza y su capacidad para crear movimiento.
El diseño fue creado en colaboración con la diseñadora “Mónica Nievas Fernández” , uniendo visiones artísticas. El objetivo principal era fusionar dos trajes tradicionales con gran carga cultural e histórica. El vestido de flamenca y el hanbok coreano generan una propuesta que une Oriente y Occidente.
El hanbok se caracteriza por colores suaves o vibrantes, líneas limpias y elegancia atemporal. Estas cualidades se trasladan al vestido de flamenca mediante una reinterpretación contemporánea. Azahar de Seúl busca transmitir armonía y frescura a través de cada detalle del diseño. La inspiración se centró en la chaqueta corta cruzada y en la caída fluida de la falda. También se incorporaron tonos pastel, flores hechas a mano y gasas ligeras como elementos clave. Estos recursos aportan suavidad y delicadeza.
Gran Dama del Atlántico
Este vestido de flamenca forma parte de una colección inspirada en el mítico transatlántico Titanic. La propuesta se centra en evocar el lujo, la elegancia y el esplendor del barco durante su viaje inaugural. La pieza recibe el nombre de “Gran dama del Atlántico”, en homenaje a la majestuosidad del navío.
Este diseño pertenece a la primera línea de la colección. Esta línea representa la opulencia, el refinamiento y la ilusión de los pasajeros de primera clase. El diseño toma referencias directas de la moda de principios del siglo XX. La inspiración principal procede de algunos trajes icónicos de Rose en la película. Estos estilismos reflejan sofisticación y elegancia clásica.
Los volantes evocan el vaivén constante de las olas del océano Atlántico. Cada movimiento recuerda el desplazamiento del barco sobre el agua. Los brillos simbolizan el lujo, las joyas y los salones de baile del Titanic.
Los flecos representan la diversión, la esperanza y la emoción vivida a bordo. Gran dama del atlántico combina romanticismo e historia. Es una pieza que transforma una tragedia histórica en belleza.